Un homenaje
Gracias por cada sacrificio, cada abrazo, cada momento.
No son promesas vacías. Son compromisos que quiero que sientas cada vez que pienses en mí.
Prometo nunca dejar que pase demasiado tiempo sin escuchar tu voz. Porque cada llamada es un recordatorio de todo lo que eres para mí.
Prometo darte toda mi atención cuando estemos juntos. Sin distracciones, sin prisa. Solo estar presente como tú siempre lo has estado.
Prometo recordarte cada día cuánto significas para mí, porque hay cosas que merecen decirse en voz alta, sin esperar el momento perfecto.
Algunas palabras no podían quedarse entre las demás. Así que las escondí aquí.